1968. Ópera contemporánea en el CETC, ecos de la revolución



 

A 50 años del Mayo Francés, el Centro de Experimentación del Teatro Colón abre una discusión que nunca se cerró y nos propone repensar los resonancias de la insurrecciones populares en el siglo XXI.

 

Por Iván Gordin

 

El imaginario en torno a la década de los sesenta nos dice que 1968 fue un año de ebullición revolucionaria. Hace medio siglo atrás, los estudiantes franceses se rebelaban contra el status quo, los hippies se oponían a la Guerra de Vietnam, y los movimientos obreros gestaban el “Cordobazo”. ¿Qué pasó con esta generación? ¿Qué pasó con estas ideas? ¿Nuestro recuerdo de 1968 es una romantización conveniente para algunos pocos? ¿Es un slogan nostálgico? ¿Es la semilla de la liberación de los cuerpos o del neoliberalismo económico? Todas estos interrogantes -y más- son los que revuelan la obra de Matías Feldman, Nicolás Varchausky y Marcelo Brodksy.

 

1968... juega casi de manera paródica con la idea del posmodernismo. Su inicio, augura uno de los puntos centrales de la ópera: la contradicción. Una doble obertura pone al espectador en el centro de una contraposición coral estereofónica. El ensamble vocal, divido en cada extremo de una estrecha instalación, no puede llegar a un acuerdo; ambos lados del espectro debaten y se prestan glissandos. En el medio, la confusión y la opacidad simbólica como recurso minimalista. La contradicción muta en un largo y estruendoso bombardeo audiovisual. La fragmentación posmoderna regresa en forma burlona, con una una voz en off que se ríe del recurso metalingüístico y expone las ideas del libreto: sus notas, sus tribulaciones.  

 

Los dos primeros actos, quizás los más logrados de la ópera, funcionan como un catalizador emocional. Son la base conceptual de una obra que tomará un centro narrativo en la figura de Rudi Dutschke, la usina de todas la confabulaciones vinculadas al zeitgeist contestatario. Dutschke es el punto de referencia de una línea temporal capaz de atravesar a juventudes diversas. Desde el joven que discute en París con sus padres burgueses, pasando por el militante de la JP, hasta un millenial que publica memes de Macri en el G20. El beatbox, la música incidental, el oratorio, todo colisiona en una ópera que se niega a otorgar respuestas, solo preguntas.

 

Con una duración que podría compararse a cualquier episodio de una serie de Netflix, 1968. Una ópera contemporánea es la reverberación de un mundo que se transforma violentamente en todas las décadas, no solo en aquellas que elegimos recordar. El CETC prende sus luces y la obra continúa afuera, ahí en el mismo diciembre del Argentinazo, los chalecos amarillos y el testimonio de Thelma Fardín. Nos vemos en 50 años.

 

Funciones: jueves 6, viernes 7, miércoles 12, jueves 13 y  sábado 15 de diciembre a las 20:00 horas, y los domingos 9 y 16 de diciembre a las 17:00 horas.


 

Reparto

Nicolás Varchausky
Composición Musical, Diseño de Sonido y Electrónica en tiempo real

Matías Feldman
Dirección, Dramaturgia, Diseño de Escenografía, Dibujo y Realización

Marcelo Brodsky
Muestra Fotográfica

Voces
Ensamble Vocal Cámara XXI

Dirección Del Ensamble
Miguel Pesce

Voz Ruidista
Agustín Genoud

Voz En Off
Hernán Lewkowicz

Artistas De Foley
Miren Begoña Cortázar
Nicolás Mannara

Puesta Sonora
Mariano Cura
Daniel Hernández

Asistente Musical
Simón Pérez

Diseño De Luces
Ricardo Sica

Diseño De Video
Marcelo Brodsky
Alejandro Chaskielberg

Edición De Video
Matías Maldacena
Alejandro Chaskielberg

Vestuario
Gianna Guerrante

Asistentes De Escena
Emilio Spaventa
Ángeles María Piqué
Mariela Yamila Lacuesta

Asistente De Dirección
Hernán Lewkowicz

Producción
Pierpaolo Olcese




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